Esta bitácora recoge el material impartido en la asignatura COMPOSICIÓN ARQUITECTÓNICA de la ETS de Arquitectura de Sevilla, por el prof. Benito Sánchez-Montañés Macías, así como los criterios docentes que se seguirán en sus clases. También se incluye material relacionado o vínculos que se consideren de interés. NOTA: las entradas siguen el orden inverso propio de un blog. Alumno Colaborador: Francisco Beltrán

31.5.06

QT1.sesión 2 / tema2. tema abierto: el proyecto, herramienta obsoleta para producir arquitectura

Generalmente el término proyecto se relaciona con la idea o el deseo de hacer algo. El proyecto puede constituirse en una actitud, y en este caso se relaciona con una idea o una intención. También puede ser una actividad, en tal caso se relaciona con un diseño, un esquema o un bosquejo. De cualquier manera es un proceso de ordenamiento mental que disciplina metódicamente el qué hacer del individuo.

Existen diversas definiciones de proyectos expresadas por diferentes autores:

− Un proyecto es un modelo de emprendimiento a ser realizado con las precisiones de recursos, de tiempo de ejecución y de resultados esperados (Ibarrolla, 1972).
− Un proyecto es la búsqueda de una solución inteligente al planteamiento de un problema, tendiente a resolver una necesidad humana (Sapag y Sapag, 1987).
− Un proyecto es un conjunto de medios ejecutados de forma coordinada, con el propósito de alcanzar un objetivo fijado de antemano (Chervel y Le Gall, 1991).
− Un proyecto es la compilación de antecedentes y elementos de diagnóstico que permiten planear, concluir y recomendar las acciones que se deben llevar a cabo para materializar una idea.
− Un proyecto es una propuesta ordenada de acciones que pretenden la solución o reducción de la magnitud de un problema que afecta a un individuo o grupo de individuos y en la cual se plantea la magnitud, características, tipos y periodos de los recursos requeridos para completar la solución propuesta dentro de las limitaciones técnicas, sociales, económicas y políticas en las cuales el proyecto se desenvolverá.


hay que abandonar el resorte mental según el cual la ideación de arquitectura está unívocamente vinculada al proyecto.
la arquitectura se idea según un proceso mental-cultural complejo y colectivo. el proyecto es un mecanismo que nace en un determinado momento histórico para permitir materializar esa ideación. hay otros procesos posibles y seguramente mucho más adaptados a la realidad actual, que permitirían adecuar los tiempos de ideación/decisión a los momentos del proceso en los que contamos con datos suficientes.

+ autonomía de la ideación arquitectónica
+ génesis y significado del proyecto
+ tiempos y agentes en la arquitectura
+ la realidad actual, ¿son posibles otras situaciones?
+ opciones /mecanismos de transmisión de ideas
- procesos de escenarios cambiantes
- autoconstrucción
- procesos participativos
- documentos de mínimos y máximos
- …

palabras clave

proyecto, proyectar, proyección
ideación
creatividad
comunicación
información
construcción
arquitecturizar
procesos
escenarios
……………

debate

comprensión
polémica: la tradición del proyecto
implicaciones: cambio de los procesos productivos / cambio en la forma de pensar la arquitectura

referencias

¿hay?
Los procesos reales de construir arquitectura

aportación de magdalena santana, basada en apuntes de clase:
"El empleo de forma equivalente de los conceptos arquitectura y proyecto, es un fenómeno que tiene lugar con mucha frecuencia...

Tradicionalmente, el hecho de proyectar no era una operación exclusiva de la disciplina arquitectónica, sin embargo, en la actualidad el proyecto sólo pervive en ésta.

... la construcción de la arquitectura se lleva a cabo por medio de herramientas, y el proyecto lo es, pero ello no implica que deba existir una vinculación unívoca entre ellas, de hecho, en la actualidad se propone encontrar rutas alternativas para producir arquitectura, ¿significa entonces esto que el proyecto ha degenerado en una herramienta obsoleta para alcanzar este fin? Podría decirse que sí, ya que existen otros procesos posibles y más adecuados en el contexto actual para sincronizar la etapa de creatividad e ideación con los momentos del proceso de arquitecturización.

El hecho de la presencia intrínseca del proyecto en la arquitectura es un tema muy controvertido que genera un interesante debate.

Por un lado, encontramos la postura que respalda la desvinculación de proyecto y arquitectura. Este pensamiento radica en el deseo de innovar, mejorar y optimizar todo el proceso de arquitecturización y ello conlleva la ruptura con una serie de actividades realizadas desde los albores de esta disciplina, este hecho no supone un impedimento sólido, ya que resulta obvio, que si los nuevos tiempos reclaman y requieren de modificaciones, éstas tendrán lugar tarde o temprano, dejando atrás las convicciones de los orígenes.
En la postura contraria se halla la creencia de que si tradicionalmente coexistían proyecto y arquitectura como herramienta y finalidad respectivamente, siendo la relación unívoca entre ellas una relación que “funcionaba”, en qué nos basamos para querer sustituir proyecto por otras vías alternativas.

El contenido subjetivo vertido invita a la participación en un debate ya iniciado."

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Proyector y producir

Todavía no podemos decir si las transformaciones de nuestra época resultan ser tan radicales como las grandes revoluciones del pasado o si en cambio, no son más que el desarrollo de las premisas implícitas en la fase precedente.

Percibir el cambio de no saber a dónde nos está llevando, no mucho menos cómo podríamos orientarlo. Este es el carácter dominante del “espíritu del tiempo” en el final del milenio: ser conscientes de vivir arrastrados por una ola que nosotros mismos hemos contribuido a crear, pero que no sabemos a donde nos está llevando.

Cada uno a su manera continúa amando, pensando, alegrándose y sufriendo y, también proyectando, produciendo, vendiendo y consumiendo. Cada uno insiste en buscar su propio camino, su propia y personal “isla de sentido”. Y de estas islas individuales y variadas, de sus combinaciones e integraciones reñidas con el sistema técnico, surge el mundo de nuestra experiencia. Un mundo cuya complejidad no se puede reducir a ningún modelo simplificado.

Vivimos en un mundo que se nos presenta fluido y complejo y, por lo tanto, inestable e imprevisible.
Conscientes de que la imposibilidad de cualquiera para tomar grandes decisiones corresponde a la posibilidad de que cada uno tiene para desempeñar su “roll” en la orientación de la trayectoria global de sistema.

Sin embargo, el que proyecta y produce, el que en definitiva está más directamente implicado en el “hacer”, al asumir una responsabilidad más grande, puede jugar cartas de mayor peso. Esto sucede ya sea el objeto a diseñar una red telemática, un sistema de inteligencia artificial, o incluso el más banal objeto de la vida cotidiana. En cualquier caso, sus “islas de sentido” deben ser más sólidas. Siendo necesario adoptar algunas líneas de referencia.

Una primera línea de referencia resulta evidente de inmediato, y se expresa en los valores de la justicia social, de la democracia, de la paz y del respeto por la naturaleza. No da respuestas inmediatas acerca de lo que debe hacer quien proyecta y produce el ambiente cotidiano en los países de capitalismo avanzado. La tendencia es deslizarse hacia el particularismo y la indiferencia. Estimular al público hace nuevos consumos.

Una vía compleja y escapadiza, que pasa a través de elecciones parciales, que más que respuestas precisas y universalmente válidas, propone una actitud intelectual que considera cada proyecto-producto como lo que es, es decir como un componente modesto de un escenario más amplio; una tercera vía en la que la cultura siga desempeñando aquel rol crítico-constructivo que supo desarrollar en sus mejores momentos.

¿qué significa hoy en día proyectar y producir?¿ Por qué y para quien se proyecta y se produce?
- Limitémonos a dar por descontado lo que nos dice el sentido común: el hombre proyecta y produce porque hacerlo forma parte de su naturaleza. Demos por descontado lo que deriva de esta afirmación: todo lo que el hombre ha hecho, el proyectar y el producir de generación en generación tras otra, las transformaciones generadas por esa actividad.

Con ese trasfondo “sin historia”, el proyectar y producir han asumido significados diversos ya que se han presentado como un conjunto de actividades histórica y socialmente determinadas.

• Para un indio de América “hacer” significa producir y reproducir su mundo cultural, es decir artificial, buscando la sintonía con el ambiente natural.
• En Europa la idea del “hacer para cambiar cosas”, del “hacer para dominar la naturaleza”, del “hacer para busca un bienestar diferente” o del “hacer por un mañana mejor”. La cultura del proyecto y del producto que occidente ha generado es un fenómeno histórico, y como tal su destino está abierto: puede continuar, morir o modificarse.

En realidad la fuerza ética de la industria moderna se ha basado en una idea de la democracia de los consumos. Decir calidad es, pues, lo mismo que decir complejidad.

Si como sería de esperar, el planeta encuentra su equilibrio, éste sólo podrá ser equilibrio eco-tecnológico. Y a pesar de las transformaciones, hibridaciones y mestizajes culturales que puedan darse, en el DNA del sistema técnico que soportará la subsistencia de los ocho mil millones de hombres del próximo futuro, quedará inscrito algo del punto de partida de la técnica moderna, de la idea del “hacer” nacida de Occidente.
Una oferta que sea una propuesta: una posición cultural que ya no se imponga con el carácter imperialista del pasado, si no que se convierta en un precioso recurso de planeta, un punto de vista fundamentado y profundo con el que otras culturas puedan dialogar para encontrar juntos el camino para salir de la “fase de aprendiz de brujo” en que estamos viviendo.

No sé, estuve leyendo un poco y pensando y siento haber escrito tanto.... un saludo, espero contestación

Anónimo dijo...

Muchas gracias por tu interesantísima colaboración (en la medida de lo posible, si las firmáis con vuestro nombre hace más fácil trsponer el debate a la clase).
Entiendo que se centra en la ubicación histórica de la acción humana en el momento actual.
Siendo, como digo, muy interesante, creo que no se centra en el núcleo del tema tal y como lo enfocamos.
En cualquier caso te invito a seguir con la participación y, si lo crees oportuno, con esa línea de reflexión.

Anónimo dijo...

Perdón, la costumbre de esto de internet. Mi nombre es Sergio Sanroma Tato