Este tema ha sido producido por las alumnas Violeta Ramos Expósito y Estrella Trillo Ollero, del curso 0809, que son responsables del contenido y referencias del mismo.
Nuestra indagación acerca de la Post-it City, analizará distintas ocupaciones temporales del espacio público, ya sean de carácter comercial, lúdico, sexual o de cualquier otra índole.
Al utilizar la idea de Post-it City como eje de esta investigación, intentamos subrayar dos tipos de consideraciones: el potencial político que contiene la idea en sí misma
y su eficacia metodológica para estudiar contextos sociales y urbanos muy dispares.
El concepto de Post-it City fue acuñado por primera vez por Giovanni La Varra para designar un “dispositivo de funcionamiento de la ciudad contemporánea que concierne a las dinámicas de la vida colectiva fuera de los canales convencionales”.
El espacio público de la ciudad contemporánea se extiende más allá de los lugares de ocio, de turismo o de consumo. Existe en la ciudad contemporánea una nueva red – efímera, cambiante, transformable- de es
pacios utilizados conjuntamente que se expanden por la ciudad. Estos espacios residuales se activan por las personas que los ocupan, adquiriendo
un sentido colectivo.
Comúnmente y como un texto lleno de post-it, la ciudad contemporánea está habitada por prácticas que no dejan huella, que aparecen y desaparecen, como por ejemplo, la Plaça dels Ángels frente al MACBA en Barcelona, que se activa con la presencia de grupos practicando skateboarding. Con pequeños comportamientos como éste nacen nuevas relaciones con lo público y nuevas dimensiones de vida que transforman, a su modo, las características habituales que envuelven al espacio “público”.
También entendemos como Post-it City otros comportamientos diferenciados. Por un lado están las prácticas de disentimiento (situacionismo) refer
idas a las ocupaciones temporales ideadas desde el ingenio, el reciclaje y la acción parasitaria. La “a-legalidad” en la que se mueve Santiago Cirugeda, por ejemplo las cubas, podría sernos útil para comprender estos comportamientos.
Por otro lado están las prácticas de supervivencia, que podemos observarlas en la marginalidad, en su obligación de idear mecanismos flexibles para permanecer en la ciudad. Una ciudad entendida como “herramienta de una economía crítica de la precariedad social que obliga a reconocer la magnitud en la que las ciudades han multiplicado sus códigos de exclusión”.
Nuestra investigación pretende indagar sobre las nuevas formas de mutación de la ciudad (ocupaciones efímeras de espacios dete
rminados, creación de micromundos que se desplazan según las circunstancias de lugar en lugar,…), introducir elementos de inconstancia que la propia ciudad genera al margen del poder y la producción y observar los materiales empleados en estas formas de vida para la construcción de una ciudad más viva, menos miedosa y más rebelde. Si observamos estas ciudades mudables aprenderemos de la utilización de materiales “sostenibles”, reciclados, residuales, desechos. Las tecnologías y técnicas dispuestas en la construcción de la Post-it City son, habitualmente, pobres, lo que implica obras autoconstruidas, efímeras, rápidas, ligeras, desmontables, rigurosamente funcionalista y de una estética eficaz. Además de un uso activo de los materiales habrá que destacar la conveniencia de planes de transformaciones urbanas capaces de asumir un uso temporal. Es decir, la cuestión será concebir espacios flexibles que se adapten a los distintos modos de vida. Las calles de Hanoi se transforman para convertirse en restaurantes móviles a la carta abiertos las veinticuatro horas; más de dos mil mujeres circulan por las calles vendiendo una sopa de fideos (el Pho Bo). Cada unidad es constituida por una
mujer que carga a hombros una vara de bambú de cuyos extremos cuelgan dos recipientes que contienen lo necesario para comer en uno y en otro taburetes pequeños para sentarse. Por último aprenderemos mirando la ciudad ocasional la experimentación de nuevas formas de socialidad, cada colectivo inventa un lenguaje con formas diversas de atribución de valor y sentido al espacio.
Para comprender aún más, si cabe, la ciudad cambiante vamos a recurrir al concepto de urbanismo transformativo. “El urbanismo
transformativo se refiere a la conciencia popular que encuentra una base en el materialismo, que es al mismo tiempo festivo y radical, definido por los actos habituales cotidianos de la construcción de ciudad: son testigo de él los mercados ambulantes que se apropian del paisaje de las calles, y las fábricas que apuestan tanto por la marca como por la no marca”. Esta nueva forma de entender el urbanismo propone una fusión entre economía y política, una alternativa a la planificación excesiva que respalda el hecho de que política se asemeje a vigilancia, enfrentada al miedo planificador como justificación de un dirigismo (regularización neoliberal que apunta a la globalización del mercado, estado-nación que da poder a las fuerzas corporativas mediante la represión en nombre del bien público).
Dentro de la Post-it City se enmarca algunas formas de arquitecturas subversivas. La arquitectura subversiva puede ser efímera, móvil o camuflada, a veces las tres cosas a la vez. Quizás la forma más provocativa de arquitectura subversiva sea el camuflaje (construcciones que simulan ser algo que no lo son). Por ejemplo, una furgoneta aparcada en una calle de cualquier ciudad que se ha convertido en una pequeña casa.
La arquitectura subversiva no sólo se salta las reglas sino que las desafía y hace que nos preguntemos lo que las reglas quieren lograr. Responde a necesidades, casi nunca es invasiva (no necesita grandes cambios en el ento
rno para poder existir) y está muy a mano para ser utilizada. Esta forma de hacer arquitectura se plantea como frontera entre una vida confortable y la pobreza, acudiendo a una economía de recursos. El hecho de que tanta gente de cualquier parte del mundo dependa de ella intuye que es un movimiento de arquitectura alternativa que puede aportar algunas respuestas a la pregunta: ¿De qué es capaz la arquitectura que no esté haciendo ya?
Asociadas a estas formas de vida aparecen lo que llamamos economías informales. El urbanismo contemporáneo plantea un desajuste de la estructura socioespacial, una dicotomía entre la ciudad planeada y la no planeada, donde surge la problemática de lo informal y lo efímero. Como arquitectos-urbanistas nos interesa el aspecto vital de lo informal: aquello que se manifiesta como una enorme energía de interacción social, a pesar del desorden visual y funcional. Las economías informales surgen en el espacio donde se expresa el encuentro entre lo global y local, entre lo regulado por el Estado y lo que se escapa de este.
En la década de los 60’s crece la mayoría de las megafavelas en todo el mundo y en los 80’s se acentúa la precarización de las relaciones económicas y sociales como un todo, con su consiguiente manifestación en el espacio público. Esta precariedad en la era postindustrial (agudizada por el hiperconsumo y el excedente de desocupados) desemboca en un vaciamiento del centro tradicional y la extensión sin fin de las periferias, surgiendo así la ciudad partida, originada por procesos de globalización que podríamos caracterizar como los de la pobreza excluida (parte informal con sus propias leyes) y la riqueza excluyente (parte formal controlada por el poder público).
En nuestra investigación queremos rescatar los valores positivos de la parte informal, centrándonos en su esencia creativa surgida como fuente de permanente cambio, de procesos vitales marcados por flujos incesantes de personas, mercancías y representaciones cambiantes de vida. Este interés responde a que en ella se encuentra la referencia para una convivencia de las diferencias, pues tiene lugar en espacios que presentan una intensa dinámica de intercambios, creatividad y gestión compartida de los recursos. Son estos espacios ambiguos, donde tiene lugar una dialéctica entre el orden y el desorden, ambigüedad como sabiduría ética que posibilita mezclar las cosas, confundirlas, en un universo de lo formal-legal dominado por la rigidez y la nitidez.
Apreciamos cómo la forma de intervención del Estado en estas fronteras entre áreas formales e informales consecuencia de la segregación espacial es ineficaz pues el proceso de reconfiguración se hace siempre desde el punto de vista de los intereses de las élites económicas y políticas.
Creemos que una forma positiva de intervención sería mediante procesos de reestructuración con un abordaje interdisciplinario que exija la participación de la inteligencia local en diálogo con los saberes disciplinarios coordinados por profesionales. Estos procesos deben partir de un análisis de la estructura de cada lugar, considerando las relaciones productivas, los factores medioambientales y detectando sus potencialidades. Entendemos que no es tanto de lo nuevo de lo que se necesita, sino más bien de agregar valor a lo existente, de transformarlo potencializándolo.
En el espacio urbano encontramos diversas formaciones espaciales que tienen una connotación informal, como las ocupaciones espontáneas de espacios públicos con actividades comerciales o lúdicas, los mercados donde se mezcla lo legal con lo ilegal o incluso los centros comerciales espontáneos surgidos dentro de los propios barrios marginales.
Otro aspecto interesante de las ciudades ocasionales es la ocupación de los vacíos urbanos. En los 90’s nace la conciencia en varias ciudades europeas de que estos vacíos urbanos no son lugares muertos o residuales sino áreas que podrían acoger modos de vida emergentes, alternativos a los propuestos por la ciudad oficial.
Encontramos aquí un gran potencial pues estas formas de ocupación responden a zonas provisionales con la posibilidad de activarse o desactivarse según las necesidades. Son actuaciones mediante un tipo de arquitectura ligera que puede entrar en acción sin esperar los largos periodos de tiempo que requieren los plane
s urbanísticos, capaces de encontrar soluciones prácticas a problemas circunstanciales. Ejemplo de estas formas de ocupación son los Wagenplatz de Berlín (remolques-vivienda que colonizan diferentes vacíos encontrados tras la caída del muro) o el gimnasio bajo una autopista en Sao Paulo, creado por Nilson Garrido y Cora Oliveira.

También el estado ha englobado en su sistema de organización oficial el uso de vacíos urbanos mediante zonas temporales pero, en la mayoría de los casos, la obsesión por la seguridad ha transformado el paradigma de la temporalidad en una verdadera estrategia de control y represión, todo lo contrario de aquello para lo que habían nacido. En este sentido comparábamos la forma en que dos ocupaci
ones temporales pueden transformar de manera diferente un estadio en Varsovia y en Bari. Así pues el paradigma de la temporalidad ya no es sólo una práctica informal y desde abajo, sino también un instrumento utilizado cada vez más como forma de control social.
Atendiendo a este estado de la cuestión, vemos pertinente formular dos de las preguntas hechas por Alessandro Petti en el artículo Zonas temporales. ¿Espacios alternativos o territorios de control socioespacial?: “¿Cómo podemos construir finalmente una post-it city que escape al control, a la institucionalización, una ciudad que, en último extremo, se sepa reinventar continuamente? O bien, por el contrario, si el poder ya ha ocupado definitivamente las prácticas temporales, ¿no es quizás la ocasión, para quien esté interesado en las nuevas formas de espacios y de vida, de hacer frente al poder a cara descubierta y volver a empezar a trabajar el concepto de permanencia, de monumento y de estabilidad?



ALGUNAS POSIBLES "PREGUNTAS DE EXAMEN"
(No se trata de las únicas ni las posibles preguntas del examen, sino sólo de puntos de reflexión que ayudan a pensar sobre el tema).
1. Explica qué entiendes por Ciudad Post-it
2. Que aspectos positivos y negativos encuentras en las arquitecturas enmarcadas dentro de la Post-it City (arquitecturas subersivas, efímeras,…)
3. Explica que se entiende por Practicas de Disentimiento (situacionismo) y las Prácticas de Supervivencia referidas a la ocupación del espacio público.
4. ¿Qué opinas del planeamiento rígido desde el que se ordenan las ciudades hoy en día? ¿Se te ocurre otra manera de concebir el planeamiento urbano?
5. ¿Qué es un vacío urbano? Pon algunos ejemplos en los que un vacío urbano haya pasado de ser una zona residual a una zona activa dentro de la ciudad desde la perspectiva Post-it.
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Libro recomendado:
V.V.A.A., Post-it City. Ciutats Ocasionals, Centre de Cultura Conpemporánia de Barcelona, Diputació de Barcelona
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